A finales de 2024 ganamos el concurso para la nueva estación de autobuses de Zamora, convocado por la Dirección General de Transportes de la Junta de Castilla y León. El proyecto está actualmente en fase de elaboración.

El solar ocupa una manzana entera del tejido urbano, rodeada de viales en sus cuatro lados y con una fuerte pendiente entre la calle superior, donde se sitúa el acceso principal, y la inferior, por donde entran los autobuses. Esa diferencia de nivel era el problema de accesibilidad más importante a resolver, y también el punto de partida del proyecto.
La propuesta se organiza en una sola planta y se articula en torno a tres elementos. El edificio de servicios al viajero, lineal y acristalado, se sitúa paralelo a la calle superior y concentra toda la atención al público. La zona de dársenas, en forma de L, envuelve el patio de maniobras y se abre visualmente hacia la ciudad. Entre los dos, un volumen transversal se convierte en el elemento principal del proyecto: un gran lucernario que absorbe el desnivel, dosifica la entrada de luz natural a través de celosías de aluminio microperforado y alberga una zona de espera en gradío desde la que se domina visualmente toda la estación.
La cubierta, tratada como una quinta fachada, adquiere escala monumental desde la calle inferior y una presencia más doméstica desde la superior. Un edificio público que apuesta por la luz, la accesibilidad y una imagen contemporánea en un entorno de bloques residenciales en altura.





